Confianza deportiva: no esperar a sentirla para actuar
La confianza también se construye con acciones pequeñas y repetidas.

Confiar no consiste en pensar que todo saldrá bien. Consiste en saber que puedes responder aunque aparezcan dificultades. Para construir esa sensación conviene revisar recursos reales: entrenamientos superados, decisiones acertadas, situaciones difíciles que ya afrontaste.
El diálogo interno importa. Sustituir mensajes absolutos por instrucciones concretas puede ayudar a dirigir la atención: de “no puedo fallar” a “mira, decide y ejecuta”.
La confianza no es una emoción que haya que esperar sentado. También es una habilidad que puede entrenarse.
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